sobre maquetas 25.11.09
dos cuentos, dos 29.10.09
a medio camino entre el este de la juventud y el oeste del futuro 21.10.09

ellos pueden despertar 19.10.09

Aquí un texto sobre el libro Ella sigue dormida (Tierra Adentro, 2009) de Alejandro Badillo.
***
El sueño es potencia en reposo, porque en su interior las acciones más fundamentales de la existencia se desbordan; incluso, la pérdida de sueño es una facultad que desarrolla la potencia en un plan horizontal, con frecuencias altas y bajas de ondas que en determinado punto se cruzan en una espiral para desencadenar sucesos en el plano de lo “real”.
Un sueño gira y se retuerce en el inconsciente en busca de una salida, por terrible o necesaria que sea; la espera de que esto suceda es el suspenso ideático del porvenir.
Ella sigue dormida (Tierra Adentro, 2009), primer libro de cuentos de Alejandro Badillo (México, 1977) es un compendio temático donde se manifiesta el límite espiral de la realidad con la ensoñación, donde en ambos planos los personajes se desenvuelven ajenos a lo que sucede. Las historias que presenta Badillo se desarrollan siempre al interior de la misma historia, en dobleces que se sostienen en un nudo ciego.
Ella sigue dormida es un libro de los sentidos, sobre todo de lo visual, donde la historia se presenta en shots narrativos muy bien pulidos; así, podemos ver que los textos son afines a lo fílmico con técnicas que la literatura tomó de la cinematografía como el fade in, fade out, la toma picada o la cámara en mano, como se muestra en “Huellas”, primer relato del libro, donde el personaje observa desde la ventana el rastro circular que deja un hombre –él mismo– en la nieve, “como un pensamiento postergado en la noche”.
En el libro, Alejandro Badillo se muestra como un narrador cuidadoso del lenguaje y que arropa mediante imágenes poéticas la trama construida con atmósferas de vigilia, casi fantasmales, que en palabras de Alfred Hitchcock mantienen al espectador-lector confiado en que la trama se dirige a un objetivo claramente identificable, cuando en realidad finaliza en un punto distante, “pero cada vez que abría los ojos no podía despertar y pasaba de un sueño a otro, como quien recorre las habitaciones de una mansión infinita”.
Ella sigue dormida es un volumen temático, un libro completo que apuesta por la experiencia de “lo otro”, donde desde los títulos el autor empieza a puntea la búsqueda de la ensoñación: “Huellas”, “Cortometraje”, “Historia del durmiente despierto”, “López, su otro yo”, “Figuras de azul”, “Bitácora del naufragio”, “Ella sigue dormida” y “La invención del invierno”, relatos que apuestan por la pista, la insinuación y el insomnio como fuga del onirismo hacia lo real y viceversa, por mencionar algunas búsquedas del libro.
Celebro la aparición de Ella sigue dormida, porque a su vez es el compromiso de Alejandro Badillo por seguir presente en las letras, por continuar con el rigor en el lenguaje y por relatar historias que arriesguen, pues estoy seguro que Alejandro es un narrador que sin temor se abre con pasos firme el camino literario.
siendo indiscreto 14.10.09

"Y entonces encuentra el sentido
de lo que así se está desgarrando,
y vuelve a su cuerpo ido, lo imaginado y entendido,
la intuición de un mirar."
rilkeando a amy 8.10.09

"Porque la Belleza no es nada sino el inicio del Terror que aún alcanzamos a soportar, y el motivo de que la adoremos tanto es porque serenamente desdeña destruirnos."
el animal entre la lluvia 28.9.09
(imagen de whisqui )esto que ves antes no existía. dice.
las personas acomodan sus sombreros.
corrigen sus posturas y sonríen desde el papel.
es agosto y llueve con las voz de nina simone.
el apartamento es una cama gigante.
donde descubren las partes duras del amor.
afuera el mundo gira como siempre.
unos viven esperando el autobús de regreso.
otros adrede dan direcciones equivocadas.
en una habitación en pleno centro de san josé.
al colchón se le salen las entrañas.
faltan sillas para las preguntas.
hay noches desbordadas en los ceniceros.
ella es una niña que crece
como la santalucía entre las ranuras del concreto.
sentado frente a la lámpara.
él junta sus manos y aparece un pájaro en la pared.
mira cómo camina este elefante. repite ella.
él enrola otro cigarrillo y cambia de canal.
se habla de dios. la muerte.
desnudos o en ropa interior.
bajo las sábanas las rodillas como cabezas atentas.
él lee cuentos con la sangre en llamas.
ella se duerme justo antes de llorar.
es la voz de nina simone y llueve como agosto.
hay latas vacías junto a las pantunflas.
ropa tendida en el alma de los dos.
desde los extremos de la mesa.
sus miradas se encuentran como regresando de pueblos lejanos.
ella canta el blues de la negra. confunde las estrofas.
da golpecitos con el índice a su reloj.
de noche él deja sin seguro la puerta.
para que el miedo salga a caminar.
pero el tiempo n0 entiende de estas cosas.
para él todos son animales.
todos tienen lecciones que aprender.
y un viernes hay una grieta en el aire.
la puerta trasera abierta de par en par.
un pájaro dibujado con tiza negra vuela en la pared.
en un cajón remoto calla nina simone.
así tuvo que ser. piensa él.
que ya no frecuenta ciertos lugares.
y a veces se queda quieto de repente.
cuando escucha pasos minúsculos en el cielo raso.
recuerda el tono atropellado de sus palabras:
todo el invierno es agosto
y llueve siempre como su voz.
wittgi toma un poco de zuspadt 27.9.09
Lo que se deja expresar, debe ser dicho de forma clara; sobre lo que no se puede hablar, es mejor callar.
kommienezuspadt diez 22.9.09

No busquemos historia, busquemos traer de vuelta a la memoria los actos significantes, que el olvido sea conocimiento de pre-esencia. No busquemos historia (History), hagamos la Historia (Story) y sólo así, por más que la ausencia colme el espacio, seremos los símbolos con el significado sin traición del pensamiento.
ella sigue dormida 17.9.09




